Vox Alicante o la hoguera de las vanidades

Por Saz Planelles

El éxito de Vox en toda España, basado en unos líderes nacionales indiscutibles y con un discurso claro, firme y sin complejos, le ha llevado a conseguir unos excelentes resultados en las últimas elecciones generales. No fue así en las municipales, celebradas unos meses antes. Pero sobre esto nadie se ha parado en analizarlo ni en hacer crítica interna. La inmediata convocatoria de repetición de elecciones generales no les ha dado opciones ni tiempo.

Pero si descendemos a un segundo escalón, a las agrupaciones provinciales, la situación cambia. El ejemplo más claro lo tenemos en VOX Alicante, dirigido por una Gestora provisional que preside la diputada autonómica Ana Vega, que se ha convertido en un grupo endogámico, prácticamente en una peña de amigos, cuyo objetivo es perpetuarse en el cargo, y para ello ya están maniobrando para conseguir en la próxima primavera, cuando se celebren las primarias para elegir a los mandos provinciales, continuar sentados en sus sillones de privilegio. Para ello han montado un entramado perfectamente organizado y férreo que no permite que nada se les escape.

El ninguneo al que están sometiendo al general Manuel Mestre, diputado y número uno al Congreso de los Diputados, es un secreto a voces tanto dentro como fuera de la formación de derecha española. Constantemente le lanzan avisos tanto al general Mestre como a sus posibles partidarios, no sea que se les ocurra intentar hacer sombra a la actual Gestora y osar a presentar una candidatura alternativa a la dirección provincial. El objetivo es arrinconar en Madrid en el Congreso al número 1 por la provincia de Alicante y que nada tenga que ver con las agrupaciones de VOX en la provincia, que no hay que olvidar que fueron los votos de los afiliados y simpatizantes del partido los que auparon a Mestre hasta el Congreso, en esta última ocasión acompañado por otros dos diputados más.

El éxito del general Mestre está siendo capitalizado por la gestora de Alicante, que sistemáticamente le viene haciendo desprecios al general. La última se va a producir mañana, en Benidorm, en una comida que se va a celebrar para congratularse del éxito de las elecciones municipales de la candidatura del general Mestre pero con la casi segura ausencia del propio Mestre. La semana pasada, en otra comida celebrada en Elche para celebrar el resultado obtenido en las elecciones generales, también se despreció al triunfador por Alicante.

Para conseguir sus fines, la Gestora de Alicante se ha empeñado en visitar todas las agrupaciones consolidadas en la provincia para ganar adeptos y sacar pecho de unos resultados que no les corresponde. El objetivo es asegurar el voto de estas agrupaciones para en primavera seguir dirigiendo el partido VOX en Alicante. Y para ello tienen que cumplir un plan perfectamente orquestado para abrir agrupaciones con coordinadores dóciles y agradecidos en los municipios donde todavía el partido no tiene implantación. Para esto último se valen del boca a boca de los acólitos a la Gestora para designar a coordinadores que tienen que cumplir unos requisitos variables en función del municipio, pero que todos tienen que “jurar” lealtad al “grupo de la hoguera alicantina”, una hoguera que espera ser indultada allá por San José para seguir dominando la provincia para sus fines endogámicos y al margen de los intereses nacionales y de expansión del partido que dirige Abascal.

El caso de Alfaz del Pi

Que a la Gestora de Alicante le trae sin cuidado la implantación y el trabajo de los militantes de buena fe en los municipios tampoco es un secreto. El caso de Alfaz del Pi puede ser un ejemplo. En el municipio de la Marina Baja, VOX obtuvo unos resultados aceptables en las elecciones generales de noviembre. Tuvo un bajón muy acusado en las municipales, hasta el punto de no conseguir ningún concejal, cuando por el resultado anterior le correspondería al menos uno. El candidato y coordinador tuvo que dimitir al reconocer su fracaso. En las últimas generales VOX ha quedado en Alfaz del Pi segunda fuerza política, con 1.105 votos, por encima del PP, que obtuvo 1.086. Con estos números en las últimas generales extrapoladas a unas municipales, VOX habría obtenido más de tres concejal en un Ayuntamiento gobernado con mayoría absoluta por el alcalde y diputado socialista Vicente Arques.

El motivo, que desde la Gestora de Alicante no han querido analizar, es obvio. En las municipales colocaron a un coordinador y candidato totalmente desconocido por el pueblo, que no se podía votar ni a sí mismo. El resultado en unas elecciones donde se vota a la persona fue lógicamente un gran fracaso. Después, éxito en las generales cuando se trataba de votar a Santiago Abascal y su programa.

Pero la política municipal parece no importarle a la Gestora de la hoguera de las vanidades. De nuevo vuelven a incurrir en el mismo error. Se nombra a otro desconocido como coordinador para intentar reconstruir una agrupación que llegó a tener 35 afiliados y con el objetivo de fijar esos 1.105 votos. Una decisión que ha caído como un jarro de agua fría en unos afiliados que durante meses han venido reclamando la apertura de la agrupación y que han estado maniatados y sin poder trabajar hasta que la Gestora ha decidido, ahora sí, volver a imponer un coordinador desconocido sin consultar para nada a los afiliados, que se han sentido ninguneados. Pero, eso sí, un coordinador dócil con las pretendiones del grupo de la Gestora provisional de Alicante que no quiere competencias.

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